"Para mí, el cine son cuatrocientas butacas que llenar"
| Alfred Hitchcock

miércoles, 29 de septiembre de 2010

¿Un duro golpe para el cine español?


Parece que este año las cosas para el cine español han ido sobre ruedas con buenos resultados en taquilla. Películas como Celda 211, Ágora, Spanish Movie o Los Abrazos Rotos, se han embolsado una buena cantidad de millones a través de la red de salas de nuestro país, e incluso en el extranjero. Pero estos cánticos de sirena para la industria cinematográfica patria se han visto empañados por dos hechos que han dado lugar a que la desconfianza se cierna entre todos los profesionales de este medio.

El primero de ellos fue el anuncio hace un mes de la Comisión Europea de que, ante la situación de crisis que estamos viviendo, se bloqueaban las subvenciones para los rodajes a comienzo del año 2010 por tiempo indefinido. El segundo, ha llegado hace apenas un día, cuando el Tribunal Supremo ha planteado una cuestión de inconstitucionalidad contra la ley que obliga a las televisiones a invertir un 5% de sus ingresos en producciones españolas y europeas cuando se cumplen 10 años desde que en 1999 el gobierno de José María Aznar lo pusiera en marcha y después de una dura pugna por parte de la Uteca, organismo que agrupa a las seis cadenas privadas de ámbito nacional.

Ya han sido muchas las voces en contra de esta cuestión, sobre todo dentro del mundo de la producción, porque han visto que ante esta situación “el cine español no sobrevivirá”.


Uteca tiene gran parte de razón en sus alegaciones, ya que, como bien dicen, en otros sectores empresariales no se realiza un intervencionismo como el que sucede con las televisiones. El hecho de que por ley se obligue a estas empresas privadas a destinar parte de sus ingresos a un fin totalmente distinto al que ellos pueden tener dentro de su plan de trabajo y sus negocios, les supone gastos que han cifrado en casi 1.000 millones de euros desde que se puso en marcha la ley, aunque también es cierto que las televisiones han ejercido a través de esto como productoras o como las cadenas con prioridad para emitir las producciones cinematográficas. Este último punto podría quitar cierta leña al fuego encendido por Uteca, aunque no quiere decir que esto deba imponerse por ley, sino que, como con el resto de las empresas, se le permita libertad de movimientos y libertad para realizar sus inversiones.

Para las productoras sí que supondría un gran revés, ya que el dinero procedente de las televisiones, más el de las subvenciones, ayudan en gran medida a la hora de poner en marcha películas con mayor confianza, ya que ellas tienen menos dinero que invertir y que arriesgar. Parece que el modelo norteamericano de las grandes productoras y del cine comercial no tiene cabida en nuestro país, pero sería cuestión de planterselo, de hacer cine más comercial, que paralelamente también ayude a hacer un cine más independiente y de calidad.

No sólo es cuestión de plantearlo desde la base, sino también a la hora de ofrecérselo al gran público, que aún tiene esa idea preconcebida de que el cine español es malo, idea que por suerte se va revirtiendo poco a poco, como demuestra la taquilla, en gran medida gracias a un aumento en la calidad de las producciones, trabajando en nuevos géneros, como la animación, el terror o la comedia -no sólo el típico drama o las películas históricas de la Guerra Civil-.

La crisis también agrava la situación y cada vez cuesta más arriesgar en una industria tan poco fiable como es la cinematográfica. La situación de acomodo que se ha podido producir a través de tantas inversiones externas (ayudas) puede cambiar, y mucho, ante estos lances del destino que han llegado como un jarro de agua fría para la industria.


Si todo esto sale adelante, sin duda será un duro golpe para la industria del cine español, aunque habrá que estar atentos a cómo evoluciona la tramitación en el Parlamento de la Ley General Audiovisual (LGA), en la que se plantea continuar con esa cuota del 5%, ampliandolo al 6% para las cadenas públicas, con unas cantidades que deben destinarse a películas en un 60% en el caso de las privadas y un 75% en el de las públicas, con una participación que puede ser directa en la producción del filme o con la compra de derechos de antena.

Este es sólo el comienzo de un debate que va a dar mucho de qué hablar. Estaremos atentos.

2 comentarios:

Patty dijo...

Hola que tal¡

Mi nombre es tania soy administradora de un directorio de webs/blogs, navegando por la red ví tu página y está muy buena, sería genial contar con tu site en mi sitio web y asi mis visitas puedan visitarlo tambien.

Si estas de acuerdo solo escribeme.
tajuancha2010@gmail.com
Exitos, un beso

Toni Vercetti dijo...

Por supuesto, puedes contar con él. Eso también ayudará a aumentar mis visitas!!! Cuál es tu sitio web?? Un fuerte abrazo!!